Ron DeSantis, candidato republicano a la gobernación de Florida, renunció este lunes a su escaño en la Cámara federal.
En una carta dirigida a Paul Ryan, presidente de esa corporación pública, indicó que su renuncia es inmediata. Argumentó que debía dedicarle bastante tiempo a su campaña y le parecía “inapropiado” recibir su salario como parlamentario al tiempo que estaba dedicado a recorrer el estado de la Florida.
A federal court ruled that a cross monument in a Pensacola park must be taken down despite carrying a cultural and historical significance for that community. Judicial activism is out of control– that's why we are fighting to end it in Florida! https://t.co/eIE9BCosB6
— Ron DeSantis (@RonDeSantis) September 10, 2018
La última encuesta de la Universidad de Quinnipiac muestra al candidado demócrata Andrew Gillum por encima de DeSantis (50-47), pero dentro del márgen de error. Desde el punto de vista estadístico, hay un empate.
Según los analistas políticos, y los mismos resultados electorales del pasado 28 de agosto, el triunfo de Gillum fue el resultado de la movilización masiva de la comunidad afroamericana y de los jóvenes.
Esto significa que la carrera por la gobernación de la Florida se perfila como una de las más intensas de estas elecciones.
El pasado 6 de septiembre DeSantis presentó a su compañera de formula, la representante estatal cubanoamericana, Jeanette Nuñez. Por su parte, Gillum dio a conocer a su vicepresidente: el excandidato y empresario Chris King.
DeSantis llevaba tres periodos como representante del distrito 6, que abarca el área de Daytona Beach.
Fuente: Diario las Américas
Más sobre este tema
- Legislatura de Florida da luz verde al plan de DeSantis para bajar impuestos a la propiedad
- Capturaron un hombre en Hialeah tras intentar secuestrar a su exnovia frente a iglesia
- Five Iron Golf abre en Miami su centro de simulación más grande de EE.UU.
- Cima del lujo: Waldorf Astoria en Pompano Beach culminó su imponente estructura
- Florida es el primer estado en demandar a OpenAI por considerarla un “peligro público”
