El gobierno de Estados Unidos aplicó restricciones estrictas a los viajes para evitar la llegada del virus del Ébola a su territorio. Las medidas, coordinadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), responden al rápido avance de la variante Bundibugyo en África. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya declaró esta situación como una emergencia sanitaria internacional.
La gravedad de estos protocolos quedó clara cuando las autoridades fronterizas prohibieron el aterrizaje en Detroit a un vuelo de Air France que venía de París.
Esta decisión se tomó tras detectar a bordo a un pasajero que había transitado por la República Democrática del Congo (RDC). El avión tuvo que desviarse a Montreal, Canadá, para dejar a este viajero antes de recibir el permiso para volar a Estados Unidos.
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Esta orden federal fue emitida de forma conjunta por las máximas autoridades sanitarias y de seguridad nacional, invocando las secciones 362 y 365 de la Ley de Servicio de Salud Pública. Este marco legal da el poder de suspender temporalmente la entrada de personas desde regiones con un riesgo alto de contagiar enfermedades bajo cuarentena, poniendo como prioridad la seguridad del país.

Los cambios pueden generar desvíos o suspensiones de vuelos | Foto: Freepik
21 días de cerco epidemiológico
Las restricciones entraron en vigor de inmediato y afectan a los pasajeros que hayan estado en la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur en las últimas tres semanas. El motivo es que este es el tiempo máximo de incubación del virus.
Para los extranjeros no residentes que hayan pasado por esos países recientemente, la prohibición es total.
Por otra parte, los ciudadanos estadounidenses, residentes legales y diplomáticos sí pueden volver al país, pero bajo reglas muy estrictas. Sus vuelos son desviados de forma obligatoria para que entren exclusivamente por el Aeropuerto Internacional de Washington-Dulles (IAD).
En esta terminal, los CDC y el personal de fronteras instalaron una estación médica especial para hacer revisiones de salud, tomar la temperatura y abrir expedientes para un monitoreo obligatorio en casa durante 21 días.

Virus Ebola | Foto CDC
Tensiones diplomáticas
Los documentos oficiales emitidos por los CDC confirman que esta orden administrativa tiene una vigencia inicial de 30 días. En este tiempo, los epidemiólogos estadounidenses evaluarán los datos de contagio y la situación en África central para decidir si extienden, endurecen o eliminan las medidas.
Al mismo tiempo, el Departamento de Estado subió a Nivel 4 (No viajar) la alerta para los tres países afectados, y pidió “Reconsiderar viaje” para la vecina Ruanda por el riesgo de que el virus se extienda.
La postura de Washington generó fricciones inmediatas a nivel internacional. Los CDC de África criticaron la decisión, argumentando que los cierres de fronteras dañan la economía local. Además, dijeron que desincentivan el reporte transparente de casos y dificultan la llegada de la ayuda humanitaria que busca frenar la epidemia en el lugar de origen.

Los CDC están abordando la situación a medida que avanza el brote | CDC Estados Unidos
A pesar del malestar diplomático y de las inusuales maniobras operativas en el espacio aéreo, las autoridades estadounidenses aclararon que el riesgo de contagio para su población sigue siendo bajo. Sin embargo, siguen defendiendo la medida como un cerco preventivo necesario en el momento más crítico del brote.
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