Miami

La cruda confesión del padrastro de Derek Rosa a casi tres años de la tragedia

Casi tres años después de la tragedia en Hialeah, Frank Ramos decidió hablar.

Por Amanda Collins
La cruda confesión del padrastro de Derek Rosa a casi tres años de la tragedia
Facebook Twitter Whatsapp Telegram

El asesinato de Irina García en octubre de 2023 marcó un antes y un después en la comunidad de Hialeah, dejando una huella de dolor y desconcierto que aún persiste. El hecho, protagonizado por su hijo Derek Rosa cuando apenas tenía 13 años, causó conmoción debido a la brutalidad de lo ocurrido dentro del departamento.

Esa noche, el adolescente llamó al 911 para confesar que había matado a su madre, lo que dio inicio a un largo proceso legal que terminó con su condena a 25 años de prisión.

Después de ese 12 de octubre, la vida de los sobrevivientes cambió por completo. Por un lado, Derek ahora pasa sus días en una prisión y su abuela debe lidiar con la realidad de que su hija ya no está y su nieto es el responsable.

Leer más: Columna se desploma en obra de Downtown Miami y deja a una trabajadora muerta

Por otro, está Frank Ramos, quien era el esposo de Irina, padre de la recién nacida que resultó ilesa el día del crimen y padrastro del adolescente. Desde el momento de la tragedia familiar tuvo que lidiar con el dolor de perder a su pareja y la responsabilidad de cuidar solo a la bebé de ambos.

Durante muchos meses, Ramos no solo enfrentó este hecho violento, sino los ataques y señalamientos públicos que intentaban vincularlo con el homicidio.

PADRASTRO DEREK ROSA

Derek Rosa, Irina García y Frank Ramos. Foto: Screenshot video NBC

Ahora que pasaron casi tres años, Ramos rompió el silencio. Con la reciente difusión de los videos del interrogatorio policial, decidió publicar un video en su canal de YouTube para contar su versión de los hechos.

En este mensaje, explica cómo vivió estos años y responde a las tensiones que todavía mantiene con la familia de su esposa. A ellos los señala directamente por cómo actuaron tras la muerte de Irina.

Cruda confesión de Ramos: “El hizo lo mal hecho”

En el material, Frank Ramos habló sin filtros sobre lo que pasó en su casa. Al recordar cómo era la convivencia antes de la tragedia, descartó que hubiera problemas graves: “Éramos una familia tranquila. El niño estaba super contento con nosotros. No tenía que haberlo hecho y tiene que pagar”, dijo con firmeza.

Para el padrastro, resulta incomprensible cómo un adolescente que hasta ese momento parecía un muchacho normal, pudo ejecutar un acto de tal violencia contra su propia madre.

Ramos aprovechó el espacio para relatar el abandono y la soledad que enfrentó al quedar a cargo de la bebé de apenas 14 días de nacida tras el asesinato.

“Yo estuve solo con la niña. Yo se lo hacía todo. La niña dormía en mi pecho y era muy triste cómo buscaba el seno de su mamá”, recordó.

En este punto, sus declaraciones se tornaron más críticas al referirse a la familia de su esposa, a quienes acusó de haber actuado con negligencia moral tras el crimen:

“Estaban tratando de minimizar lo que había hecho. Ellos sabían la verdad desde el principio y nunca quisieron, o sea, nunca salieron a decir nada”, aseveró.

Cuando le preguntaron si algún día le dirá la verdad a su hija, él respondió con mucha determinación: “Ella se merece saber quién es su mamita y lo que pasó. Es la realidad de la vida, pero estamos esperando el momento”.

Actualmente, Ramos asegura haber encontrado estabilidad gracias al apoyo de sus hijas mayores y de una mujer en Cuba que, según afirma, ha acogido a la niña como propia.

¿El caso está realmente cerrado?

El camino hacia la resolución de este caso no estuvo exento de polémicas. Durante el proceso judicial, la defensa de Derek Rosa intentó instalar una teoría alterna que señalaba directamente a Frank Ramos como sospechoso. Esta estrategia generó una campaña de acoso en redes sociales y cuestionamientos sobre su paradero la noche del asesinato.

Ramos calificó estos intentos de difamación como un acto imperdonable. Dijo que solo intentaban ensuciar su nombre para salvar al verdadero culpable.

A pesar de que la defensa intentó confundir a todos con esas historias, la fiscalía presentó pruebas contundentes. La llamada al 911, la confesión detallada que hizo el menor ante los policías y las pruebas digitales que encontraron en sus equipos no dejaron lugar a dudas.

Al final, Derek Rosa se declaró culpable y recibió una condena de 25 años de prisión. Esto cerró la etapa legal de una tragedia que todavía duele a la comunidad de Hialeah y el sur de Florida.

Relacionados