Curiosidades

Earworm, el síndrome que vuelve “adictivas” algunas canciones

Si alguna vez has tenido una melodía que no sale de tu cabeza, esta es la razón.

Por Daniel Brito
Earworm, el síndrome que vuelve “adictivas” algunas canciones
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Según diferentes investigaciones, escuchar canciones, influye de una forma positiva en las personas. Entre los beneficios que aporta están, aliviar el estrés, mejorar el sueño y estimular las emociones y aptitudes del ser humano.

Los expertos aseguran que la música resulta un buen ejercicio para el cerebro y aporta de la mejor manera para mantener su ideal funcionamiento.

Oír una canción te hace sentir mejor y esto tiene una razón científica. Los estudios arrojan que las ondas sonoras viajan al cerebro, llegando a liberar dopamina.

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Existen muchas canciones que son “adictivas”, que no salen de nuestras cabezas. Cuando repetimos una melodía una y otra vez por varias semanas, da como resultado un síndrome denominado “earworm” también conocido como gusano musical.

La música forma parte del día a día. Foto: Freepik

¿Qué es earworm?

Este término fue dado en el año 1979, por un psiquiatra alemán llamado Cornelius Eckert. Para describir la manera de cómo una canción se mete en la cabeza y no olvida fácilmente, tal cual sucede con un gusano en la fruta.

El síndrome se puede activar en las personas cuando las canciones son sencillas y del gusto musical de quien la oye. Aunque no siempre es así, actualmente con la tecnología, cuando una canción se viraliza en las redes sociales, suele permanecer mucho tiempo en el cerebro, aun en contra de su voluntad

También sucede cuando la música contiene un ritmo adictivo, que invita a bailar o cantar.

Según un estudio realizado por la psicóloga musical, Freya Bailes, en el año 2015, el earwom es mas frecuente cuando las personas están aburridas o con tiempo libre.

También se puede caer en este síndrome al oír canciones que se tiene mucho tiempo sin escuchar, pero alguna imagen, sonido o vínculo externo la recuerda.
Las canciones quedan en nuestro cerebro principalmente cuando contienen alguna melodía repetitiva. Esto suele ser aprovechado por músicos y productores discográficos, quienes componen estribillos que sean fáciles de grabar en la mente.

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