El guión de la vida y el contenido de la muerte

Por MiamiDiario CP agosto 22, 2018 14:50

El guión de la vida y el contenido de la muerte

“El ridículo dogmatismo hedonista de los alemanes  encontrará obstáculos insalvables para dotar a la Unión Europea de un poder de disuasión nuclear”

Se hace uno viejo leyendo y tratando de comprender cómo todos los seres que tienen la suerte de envejecer y todas las cosas que inevitablemente sufren erosión y se desgastan, que viven y mueren en definitiva,  no solo tienen un tiempo limitado sino que, además, se comprueba que  llegar al final del trayecto  es muy costoso,  y demasiadas veces violento, inútil por llegar a ninguna parte,  y también aterrador.

Por Alfonso M. Becker

Con las últimas tragedias relacionadas con la infraestructura vial se puede obtener una representación espectacular ante nuestros ojos de que, tanto las cosas como las vidas, se acaban mucho antes de lo teníamos pensado. Ni siquiera estoy reflexionando en el plano teórico de la inútil rebeldía contra el destino, tampoco voy, entre tanto muerto y tanta desgracia,  a responder a mis propias preguntas retóricas, más que nada por respeto.

Cuando rumiamos interrogaciones obsesivas  nos acercamos a la condición de enfermos crónicos  que solo piensan en Dios… No es muy grave el diagnóstico, la verdad, no se llega al estatus patológico del síndrome de abulia  embargado por la tristeza si eres inteligente y dejas a un lado la religión,  porque las instituciones están casi todas podridas desde su génesis  y se debe siempre contemplar que el éxtasis es mucho mejor terapéutica que la mística. Una buena cerveza es el mejor medicamento pues lo verá todo más claro.

Para los que no beben alcohol, solo puedo aconsejar una jarra doble de cerveza  Kapuziner para ver el cielo sin haberte muerto. Es alcohol pero no lo parece. Hay filósofos  alemanes que dicen que puedes beberte un barril sin llegar al coma etílico.   No se avergüence, no todo el mundo sabe de medicina y mucho menos de sociología; qué le voy a decir de política o de toxicología…

Las estructuras de dominio repiten en cada era doméstica europea que tenemos que obedecer leyes irrevocables tales como   -o parecidas a-   la que definen la historia como una negación a los contemporáneos  sobre la posibilidad real de conocer las verdaderas intenciones de Alemania y las peligrosas aberraciones que puede cometer la Bundeswehr incluso antes de que termine el 2018…  El BND, que es el servicio de inteligencia alemán,   ya está moviendo fichas por sugerencia de Washington…

Los alemanes muy pronto darán un susto de muerte a más de uno… El guión de la vida en Alemania hoy es como aquellos días que se vivieron cuando ni  siquiera en Austria conocían a Adolf Hitler como agitador tremebundo en fábricas de cerveza en Munich; mítines donde se apaleaba a cualquiera que llevara la contraria, discursos que terminaban en broncas multitudinarias donde se gritaba que los judíos eran los culpables de todos los males del planeta… Pues Berlín ya está preparando sus bombas atómicas.  Su propio arsenal atómico.

Los rusos están que trinan pero saben de buena tinta que Alemania prepara sus misiles nucleares por temor a China… Moscú quisiera pasar desapercibido como un oso “neutral” que circula libremente por el planeta vendiendo armas… La vida en Rusia es bastante dura y se pondrá peor,  mas hay que tener en cuenta que los “negocios” en Siria pueden sacar al Kremlin del atolladero.

El papel “estelar” de enemigo irreconciliable de los Estados Unidos puede fortalecer el rublo siempre que el dólar esté en alza.  Moscú sabe que cuando llega la crisis, la sufrirá todo el planeta en mayor o menor grado.  La única forma de soportarla es trabajando para Washington…

Dice un estudio científico norteamericano que el fentanilo ha matado a  cerca de 80.000 estadounidenses, solamente durante el año pasado 2017…  Piense el lector en esto… La tragedia espeluznante del consumo de opioides mata más que cualquier guerra.

Piense que el contenido de la muerte le puede dejar un sabor de boca infausto pero hágalo como en la filosofía de los gnósticos pues, por otra parte, también le acerca al demiurgo, esa divinidad platónica que armoniza el universo y es capaz de poner orden en Europa.

¿No es mejor enviar 80.000 marines a defender Europa de las hordas de Vladímir Putin? La droga es algo de mal agüero, es un asunto muy triste y si la sociedad estadounidense es capaz de digerir esa tragedia  ¿cómo no va a soportar mandar a los chicos a la guerra en nombre de la seguridad nacional?

En realidad, todos los mandamientos del guión de la vida son circunloquios en torno a la comprensión de la muerte como una formalidad desagradable cuando se habla de guerra.

Donald Trump se ha paseado por la Unión Europea para poner en alerta a todo el Occidente y sus aliados contra una China muy peligrosa que quiere guerra… Una dulce y triunfante libertad se recita en la OTAN mientras los laboratorios de ideas en Berlin preparan a una ciudadanía de alemanes mequetrefes, “pacifistas” de salón, a los que hay que convencer de que el ejército alemán no vale para nada.

La única posibilidad de salvar Alemania es con un arsenal atómico. No hay otra solución para las dolencias geopolíticas  y enfermedades culturales  que padecemos los humanos judeocristianos…  Simplemente en el hecho de vivir en este violento mundo y en el progresivo deterioro de la convivencia humana,  lleva a Bruselas a tomar la decisión “atómica” .

Las deportaciones masivas de la chusma musulmana con fanatismo religioso y con el único objetivo de matar está a la orden del día.

Respecto a las “cosas” no es solo que se derrumben edificios que parecían ser sólidos y seguros sin que nadie, científicamente, hubiera alertado sobre un nefasto mantenimiento.

Parece que el deterioro lo abarca todo; el desprecio por los valores democráticos y los derechos humanos,  las ansias de poder probando “suerte” con las guerras de exterminio y la conquista de las riquezas de este mundo, también nos llevan a otros escenarios donde la vida y el contenido de la muerte se manifiestan en todo esplendor…

Comparado con los desastre que llamamos “naturales”, con el resultado de muerte y desaparición de miles de seres humanos, la guerra en sí es un auténtico entretenimiento, un juego realmente interesante, en el que podemos economizar incluso las emociones.

La muerte que se avecina por todos los rincones del planeta  es como mil huracanes del Caribe pero por centímetro cuadrado… No se espante…

No por eso deja de ser “maravilloso” el desastre medioambiental producto de la mugre humana que pulula en las costas contaminadas, en las orillas malolientes de los mares y en la infectas aguas de lo ríos.  Mírelo por el lado bueno… La basura asesina llega a todos sitios.

La confrontación tiene miles de años de historia. ¿Quién es usted para decirle a Vladímir Putin que deje de molestar a Europa o que detenga de una vez la matanza de moros en Chechenia?

El deceso de la poesía, en cambio, no ocurre ni siquiera en las grandes matanzas de la guerra. El lector tiene que saber que sobre un sembrado de cadáveres siempre revolotea un bellísimo pájaro entrometido que acaba picoteando un globo ocular.

Hay poesía por todos los rincones de Dios… En mi opinión, no  se debería tratar tan frívolamente una supuesta defunción de la novela con argumento bélico, pues cien años aguantando estas veleidades han generado la decadencia del periodismo y la aparición espectacular de propagandistas partidarios y vulgares incultos con título aberrante para informar lo que dicen las agencias.

Cualquier otra cosa, no te la publican y convierten un periódico en un folletín infumable. La muerte acechó al periodismo.

El fenecimiento del análisis social ya no sale del territorio universitario, no sea que lo copien los insustanciales blog de los periodistas en paro…

Afortunadamente la enfermedad crónica de la noticia no tiene porqué contemplarse como el fin del vodevil político o de la prensa rosada  pues aunque  el fallecimiento del teatro está a la vista de todos, el circo de la geopolítica y sus saltimbanquis de los mas-media pueden continuar con la farsa para que los rebaños desolados e indefensos tengan algo de maná que llevarse a la boca…

Incluso los edificios más bellos y famosos se están cayendo o los derriban… Dios qué falsa tristeza y qué risa más amarga… El colapso intelectual de los grandes escenarios no es motivo de luto, a mi juicio,  porque podemos disfrutar de una buena representación en los parlamentos de los Gobiernos bicamerales, o en su defecto, en las salas de prensa donde los portavoces de los partidos despliegan el melodrama de la gobernanza ante sus colegas del periodismo tardío.

Allí están con fervor representando su papel… Pobrecillos…   Igual hay suerte y le dan un empleo de mamporrero en la Cámara Alta  o de monosabio para pasear a hombros al presidente electo o a los embusteros profesionales  del Ministerio de la Mentira Piadosa.

El óbito del periodismo ha ocurrido hace mucho tiempo… México y Turquía son la prueba y el epílogo… Es por eso que las élites europeas creen que hay que dejar de llorar, poner cara de alegría  e inventar otra cosa.  Un poco de más amor a las migraciones y elevar a los altares a los capitanes de barcos no gubernamentales.

Mientras tanto, The New York Times está ahí, impertérrito,  como reliquia histórica de lo que nunca debió haber ocurrido… Se dice en la América profunda que el periódico neoyorquino huele a muerto pero yo creo que es una exageración de Donald Trump y que solo está podrido, aunque la expiración de su crítica literaria lo acerca cada día más a un miserable departamento de promoción y publicidad situado en el abismo de las falsedades mercantiles y proclive a caer en el agujero negro de la indignidad.

El perecimiento de la justicia universal, si alguna vez la hubo, la cesación las libertades democráticas tras la implementación de toques de queda, ya no conmueven a nadie.

Solo a los que van a morir en la guerra que se avecina les está permitido conocer que si te pegan un tiro en la cabeza y te levantan la tapa de los sesos,  no tiene porqué ser exactamente el final… puede haber otra vida feliz que los dioses te ocultan sencillamente para no perturbar el bello oficio de la guerra.

Es realmente inquietante contemplar cómo la vida viene y va mientras el mundo parece que se queda en el mismo sitio.  Nos empeñamos en la búsqueda del silencio cuando somos jóvenes y músicos arrogantes; y sin embargo, lloramos cuando se quedan sordos nuestros oídos y cuando la mueca de los pájaros dejan su canto.  ¿Europa se muere o está ya muerta? … ¿Son las bombas atómicas para amedrentar a Vladímir Putin o deberían ser para pararle los pies al asesino turco Erdogan? Todo es un secreto…

Decía Antonio Machado que saltarse la muerte a la torera, con helénico pensamiento, o al modo cretense,  no es tan fácil como parece pues cuando saltas por encima del toro, la muerte salta contigo…

En la élite de la Unión Europea no entienden la cultura del toreo… El minotauro para ellos es Grecia… Hasta que no se derrumbe Europa no comprenderán que Turquía, con Erdogan al mando, es el monstruo ingobernable del Islam… Hasta los persas le temen… Erdogan es un grave asunto de seguridad para Europa que se debe eliminar.

El problema de Europa y  -concretamente-  de Alemania  es que no saben que el peligro viene  del Mediterráneo… El guión de la vida es Grecia, es Chipre, es Montenegro  y Malta…  y el contenido de la muerte es Turquía, siendo Erdogan el matarife mahometano que hay que llevar ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

El ridículo dogmatismo hedonista de los alemanes  encontrará siempre obstáculos insalvables para dotar a la Unión Europea de un poder de disuasión nuclear.

El caso es que en este mundo violento es una cuestión de supervivencia para la cultura judeocristiana.   Es por eso que Washington proveerá con el primer arsenal atómico al inservible  Bundeswehr  para defender a los europeos.

Y sobre la política migratoria, debería ser una vergüenza para  Bruselas que sean  los europeos mediterráneos los que señalan a la Alemania de Merkel como corruptos farsantes de la geopolítica  que construyen  superestructuras migratorias emocionales e ideológicas sobre hechos imaginarios o inventados que nunca ocurrieron…

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Por MiamiDiario CP agosto 22, 2018 14:50

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