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Las confesiones más íntimas del Papa Francisco que pidió revelar tras su muerte

El pontífice abrió su corazón para contar historias inéditas y momentos emotivos de su vida.

Por Fiorella Tagliafico
Las confesiones más íntimas del Papa Francisco que pidió revelar tras su muerte
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La muerte del papa Francisco dejó un profundo vacío en el corazón de millones de fieles católicos en todo el mundo. Sin embargo, sus palabras y enseñanzas continúan resonando, y dejan un legado que trasciende las fronteras de la religión. 

Muchas de sus frases, cargadas de sabiduría y sencillez, se han compartido medios de comunicación para mostrar una faceta más íntima y humana del pontífice que quizás algunos no conocían.

Recientemente, se publicó una entrevista inédita concedida por Francisco al periodista Nelson Castro, en la que el pontífice revela detalles personales sobre su vida, su elección como líder de la Iglesia y cómo ha enfrentado momentos difíciles a lo largo de su trayectoria. 

Leer más: La temible profecía de Nostradamus sobre la muerte del papa

La entrevista, autorizada por él mismo para ser publicada tras su fallecimiento, fue transmitida por el canal argentino El Trece. En ella ofrece una visión más cercana y profunda de sus emociones más internas.

Elección como papa

En la conversación, Francisco compartió que al momento de ser elegido papa en 2013, no sintió ansiedad sino paz. Aunque reconoció que el proceso fue desconcertante al principio, sobre todo porque no sabía qué esperar del cónclave, fue en la segunda votación cuando empezó a intuir que algo importante estaba ocurriendo. 

Recordó que varios cardenales se le acercaron después del almuerzo y que en ese momento rezaba con tranquilidad el rosario. La alegría del momento quedó plasmada en su memoria: “La tercera votación terminó con aplausos y un júbilo evidente entre los asistentes”, relató.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando el cardenal Claudio Hummes le dijo: “No te olvides de los pobres”. Esa frase quedó grabada en su corazón y lo inspiró a elegir el nombre de San Francisco para su pontificado, recordando siempre a los más necesitados.

La entrevista mostró el lado humano del papa Francisco. Foto: Creada con Freepik por Miami Diario

Una mirada al corazón de Francisco

El papa también habló sobre su rutina diaria: duerme poco pero bien, acostándose alrededor de las 9 de la noche y levantándose a las 4 de la mañana. Confiesa tener un “reloj interno” que lo despierta unos minutos antes del despertador. 

Además, compartió cómo siente profundamente el sufrimiento ajeno. Especialmente el de los niños hambrientos o ancianos abandonados en países donde aún hay mucho por hacer para mejorar sus condiciones de vida.

En otro momento de la entrevista reveló aspectos menos conocidos sobre su salud emocional. Reconoció que ha lidiado con ansiedad a lo largo de su vida y que ha aprendido a convivir con ella. “La tengo bastante domada. Pero tenemos que estar atentos a las neurosis, porque son partes constitutivas de las personas”, dijo al respecto. 

Cuenta que una vez leyó un libro titulado Alégrese de ser neurótico, donde aprendió a aceptar esas pequeñas imperfecciones humanas. Para él, entenderse a uno mismo es fundamental para vivir con mayor paz interior.

El pontífice vivió una vida austera durante su gestión papal. Foto: Vaticano

Su historia personal también estuvo marcada por momentos dolorosos: la pérdida de sus padres y otros episodios difíciles durante su juventud en Argentina, especialmente durante la dictadura militar. En esos tiempos complicados buscó ayuda profesional y rememoró con gratitud a la psiquiatra que lo acompañó durante seis meses: “Fue una gran mujer que me ayudó mucho”, afirma.

Dolencias en el cuerpo y en el alma

El Papa no esquivó hablar del dolor: reconoció las tristezas profundas por la muerte de sus seres queridos o las dificultades vividas en su camino eclesiástico. Pero también dejó claro que no guarda rencores: “El rencor hace daño; mejor enfrentarlo o dejarlo ir”, asegura.

Por último, Francisco abordó temas relacionados con su salud física. En los últimos años tuvo algunas complicaciones relacionadas con desequilibrios entre el páncreas y el hígado, pero confesó que se sometió a una estricta dieta para controlar estos problemas. 

La sinceridad con la que el pontífice compartió estos aspectos tan humanos lo hace aún más cercano a los fieles. Recordando que detrás del liderazgo espiritual hay un hombre con sentimientos profundos y experiencias reales. 

Su legado continúa vivo no solo en sus palabras sino también en esa humanidad genuina que tanto inspiró a quienes lo seguirán aún después de que haya regresado a la casa del Padre, como lo anunció el camarlengo Kevin Farrell el 21 de abril.

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