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Miramar vs. Miami Dade: nadie quiere cerca la nueva planta de residuos

La nueva instalación promete ser la más grande y moderna del país.

Por Luisana Valdivieso
Miramar vs. Miami Dade: nadie quiere cerca la nueva planta de residuos
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La construcción de una nueva planta de conversión de residuos en energía en Miami-Dade desató una controversia que involucra a las autoridades del condado, los residentes locales y diversas organizaciones ambientales. Esta situación comenzó con el voraz incendio que destruyó la planta de Covanta en Doral en 2023. Un incidente que dejó al condado sin una de sus principales instalaciones para el procesamiento de desechos.

Con la necesidad urgente de encontrar una alternativa, las discusiones se intensificaron en torno a la propuesta de la empresa canadiense AtkinsRéalis. Esta pretende construir la mayor planta de conversión de basura en energía del país, con un presupuesto inicial de 1.500 millones de dólares.

La nueva planta, que promete procesar 4.000 toneladas de residuos por día, se presentó como una solución innovadora y de vanguardia para el manejo de desechos en Miami-Dade. Sin embargo, la elección de su ubicación sigue provocando fuerte oposición de las comunidades cercanas a los posibles sitios. Por tanto las autoridades locales están en jaque.

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A pesar de las promesas de tecnología avanzada y menor impacto ambiental, el rechazo de los residentes y líderes locales es evidente. Especialmente en Miramar, donde el mismo alcalde amenazó con emprender acciones legales si la planta se construye cerca de sus límites.

La polémica va incluso más allá de la ubicación. El debate sobre el impacto ambiental y social de la planta también ha ganado fuerza. Organizaciones como Florida Rising están abogando por alternativas más ecológicas, como el compostaje, en lugar de la incineración masiva de residuos.

La propuesta de AtkinsRéalis

AtkinsRéalis, la firma encargada del proyecto, destacó las ventajas de la nueva planta. Esta no solo procesaría un 50% más de basura que la antigua instalación de Covanta, sino que también podría incorporar tecnología de captura de carbono. Así se convertiría en una de las plantas más limpias y avanzadas del país.

Se plantea como una instalación de última generación capaz de transformar los desechos en energía renovable, lo que podría posicionar a Miami-Dade como líder en tecnología de residuos. Sin embargo, estas promesas chocan con la realidad del rechazo de los residentes y las complicaciones legales que podrían surgir si se elige un sitio cercano a áreas residenciales.

Representación digital del diseño propuesto por ATKINSRÉALIS a Miami-Dade. Foto cortesía de ATKINSREALIS

La planta también se enfrenta al reto de encontrar una ubicación adecuada. Los tres sitios propuestos, la ubicación original en Doral, un área industrial en Medley, y el terreno del antiguo Aeropuerto Opa-locka West, presentan desafíos únicos. Cada uno de estos lugares generó oposición por parte de las comunidades cercanas, preocupadas por el impacto que podría tener una instalación de este tipo en su calidad de vida.

Tensiones en Miramar

La ciudad de Miramar, en particular, fue vocal en su oposición a la construcción de la planta cerca de sus límites. El alcalde Wayne Messam manifestó su descontento con la falta de consulta previa por parte de las autoridades de Miami-Dade. Además advirtió que tomarán medidas legales si se decide construir la planta en el área de Opa-locka West.

“Miramar no quiere estar en posición de confrontación, pero como no fuimos escuchados antes de que se hicieran las recomendaciones, no tenemos otra opción. Al ver la adopción de resoluciones, instamos respetuosamente a la Comisión (de Miami-Dade) a no construir una instalación de quema masiva en nuestro patio trasero”, subrayó Messam.

Alcalde Wayne Messam

Alcalde Wayne Messam | Foto The New York Times

Por su parte, la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, intentó calmar las aguas asegurando que el proceso de selección del sitio será exhaustivo. Agregó que se tomarán en cuenta las opiniones de todas las partes interesadas. Sin embargo, con una decisión pendiente y una reunión de la Comisión de Miami-Dade programada para el próximo 4 septiembre, las tensiones siguen aumentando.

El futuro del manejo de residuos en Miami-Dade

Mientras tanto, el condado de Miami-Dade sigue enfrentando el desafío de gestionar sus residuos de manera eficiente. La destrucción de la planta de Covanta obligó a las autoridades a enviar la basura a un vertedero en West Palm Beach, a más de 100 millas de distancia. Esta solución temporal incrementó los costos de manejo de residuos.

La construcción de una nueva planta de conversión de residuos en energía podría aliviar este problema, pero solo si se logra superar la oposición local y asegurar una ubicación que satisfaga a todas las partes.

El futuro del manejo de residuos en Miami-Dade dependerá en gran medida de la capacidad de las autoridades para negociar un acuerdo que equilibre las necesidades de la comunidad con las demandas del progreso tecnológico.

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