Vida saludable

Secreto para mantenerse saludable: Vitaminas que blindan el cuerpo a partir de los 30

A medida que pasa el tiempo, cada organismo comienza a cambiar su metabolismo.

Por Fiorella Tagliafico
Secreto para mantenerse saludable: Vitaminas que blindan el cuerpo a partir de los 30
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La treintena suele marcar un antes y un después en muchos aspectos de nuestra vida, y la salud no es una excepción. Aunque a menudo preferimos no pensarlo, es un hecho que a partir de los 30 años, el metabolismo comienza a experimentar cambios graduales que pueden mejorar con el consumo de vitaminas.

Estos cambios en la década de los 30 se deben a varios factores, como una leve disminución de la masa muscular, ciertas alteraciones hormonales y una menor eficiencia en algunos procesos corporales.

Pero, no te alarmes. Es importante recalcar que estos ajustes en tu cuerpo son progresivos y no suelen notarse de golpe. Piensa en ellos como pequeñas modificaciones que van ocurriendo con el tiempo, casi imperceptibles al principio. 

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Sin embargo, justo esta etapa de la treintena es la oportunidad perfecta para empezar a tomar medidas preventivas. Al ser proactivo ahora, podrás asegurarte de que estos cambios naturales se den de la manera más lenta y saludable posible con la ayuda de vitaminas.

Vitaminas necesarias y sus beneficios

De acuerdo con Banner Health, un sistema de atención médica en el país, con el paso de los años nuestro cuerpo empieza a funcionar de manera diferente. La capacidad de la piel para sintetizar Vitamina D a partir del sol se reduce, y la absorción de Vitamina B12 puede volverse menos eficiente debido a cambios en el sistema digestivo. 

Además, la densidad ósea puede empezar a disminuir, algo especialmente relevante para las mujeres, donde la pérdida ósea puede acelerarse con la edad. Entender estas transformaciones es clave para saber qué nutrientes priorizar y, con la guía de un especialista, subsanar cualquier pérdida natural. Existen ciertos nutrientes esenciales que merecen una atención especial después de los 30 años. Aquí te contamos cuáles son:

– Vitamina D: esencial para la salud ósea al mejorar la absorción de calcio, y también contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico. Si tu exposición al sol es limitada, es especialmente importante considerarla. La obtenemos principalmente del sol, pero también se encuentra en pescados grasos como el salmón y el atún.

– Vitamina B12: crucial para el sistema nervioso y la producción de células sanguíneas. Como su absorción puede disminuir con la edad, un suplemento podría ser necesario, sobre todo si sigues una dieta vegetariana o vegana. Se encuentra casi exclusivamente en productos de origen animal (carne, pescado, huevos, lácteos).

– Complejo B (incluyendo B6 y B9 o Ácido Fólico): estas vitaminas trabajan en conjunto para ayudarte con los niveles de energía, el metabolismo y la función cerebral. Las vitaminas B6 y B12, en particular, suelen ser más necesarias con el tiempo. Las encuentras en cereales integrales, legumbres, vegetales de hoja verde, carnes magras y huevos.

La alimentación adecuada brinda las vitaminas necesarias. Foto: Freepik

Otros aliados necesarios

– Antioxidantes (Vitamina C y E): poderosos aliados que ayudan a combatir los radicales libres, retrasando los efectos del envejecimiento celular y fortaleciendo tu sistema inmunológico. La Vitamina C está en cítricos, fresas, kiwis y pimientos, mientras que la Vitamina E se encuentra en frutos secos, semillas y aceites vegetales.

– Calcio: imprescindible para mantener la densidad ósea, reduciendo el riesgo de osteoporosis. Lácteos, brócoli, espinacas y almendras son buenas fuentes.

– Ácidos grasos Omega-3: contribuyen a la salud cardiovascular, cerebral y a la reducción de inflamaciones. Los puedes obtener a través de suplementos de aceite de pescado o fuentes vegetales como semillas de chía y linaza.

– Magnesio: participa en muchísimas funciones corporales, siendo importante para la función muscular, la salud ósea y el sistema nervioso. También puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la calidad del sueño. Lo encuentras en vegetales de hoja verde, frutos secos, legumbres y chocolate negro.

– Colágeno: a partir de los 30, la producción natural de esta proteína en el cuerpo disminuye. Su suplementación puede ayudar a fortalecer la piel, las articulaciones y los huesos. Aunque el cuerpo lo produce, puedes estimular su síntesis a través de alimentos ricos en Vitamina C (que es esencial para la producción de colágeno) y alimentos como el caldo de huesos.

Los suplementos o cápsulas son buena opción si las recomienda un experto. Foto: Freepik

¿Cómo saber si necesitas suplementos vitamínicos?

Es importante mencionar que no todas las personas requerirán todos estos nutrientes adicionales. Sin embargo, los que suelen verse más afectados por los cambios de esta etapa necesitan una ayuda extra. La mejor manera de determinar tus necesidades específicas es a través de una evaluación profesional.

Antes de empezar a consumir cualquier suplemento, es fundamental que consultes con un médico o nutricionista. Ellos podrán identificar tus requerimientos mediante análisis y, basándose en tu estilo de vida y dieta. Así evitarás posibles excesos o interacciones con otros medicamentos.

Muchos de estos nutrientes pueden obtenerse ajustando tu alimentación o, si es necesario, en dosis bajas como una medida preventiva. Por ejemplo, el calcio, la vitamina E o el colágeno pueden ser excelentes recursos para empezar a prevenir el envejecimiento prematuro.

 

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