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Cuba vive la peor crisis sanitaria de la pandemia

Cajas fúnebres en pasillos de clínicas y falta de médicos: revelan videos de la terrible crisis sanitaria que vive Cuba. Varios habitantes de la isla han enviado a sus familiares en Miami videos que muestran la situación que atraviesa la comunidad que debe acudir a los centros hospitalarios. En las imágenes se observan camillas con […]

Por Daniel Brito
Cuba vive la peor crisis sanitaria de la pandemia
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Cajas fúnebres en pasillos de clínicas y falta de médicos: revelan videos de la terrible crisis sanitaria que vive Cuba.
Varios habitantes de la isla han enviado a sus familiares en Miami videos que muestran la situación que atraviesa la comunidad que debe acudir a los centros hospitalarios. En las imágenes se observan camillas con pacientes en salas de espera, cajas fúnebres en los corredores, falta de medicinas y personal médico, así como el desespero de los cubanos.

La isla vive desde hace un par de meses el momento más crítico de la pandemia y una de las peores crisis de salud en América Latina.

Aunque logró mantener el coronavirus contenido durante gran parte de 2020, Cuba es actualmente el lugar con el más alto número de contagios por nivel de población de todo el continente y uno de los primeros del mundo.

Este 1 de agosto, el país reportó 9.279 casos, más de 94 mil personas ingresadas y unas 68 muertes por covid-19, aunque organizaciones opositoras denuncian que el número de contagios y fallecimientos es mucho mayor que el reconocido oficialmente.

En total han fallecido unas 2.913 personas según cifras oficiales publicadas hasta el 1 de agosto.

El país, dependiente del turismo, abrió de forma parcial sus fronteras para visitantes con paquetes turísticos, lo que posibilitó la entrada de nuevas variantes más contagiosas.
Pese a las medidas de confinamiento, los cubanos han tenido que hacer por meses grandes colas y aglomeraciones para comprar alimentos, lo que facilita los contagios de persona a persona.
El país, que desarrolló una rigurosa estrategia de rastreo, ha presentado limitaciones para la realización de pruebas de detección de coronavirus, principalmente de PCR. Hay denuncias de personas haciendo colas por horas o días para poder realizarse la prueba, en caso de estar disponibles.
Casi la totalidad de la población solo cuenta con mascarillas caseras hechas de tela (no se venden de tipo quirúrgico u otras de mayor eficacia) y el acceso a jabón para lavarse las manos y otros productos higiénicos, como gel antibacterial, es escaso, lo que favorece la transmisión del virus y de las variantes más contagiosas.


La mayoría de la población de Cuba no tiene acceso a las mascarillas que ofrecen mayor protección, como la que usan sus dirigentes.

Cuba se tardó en iniciar y masificar su campaña de vacunación -fue el último país de América en hacerlo- luego de que se negara a formar parte del mecanismo Covax (que lleva las vacunas contra la covid-19 a naciones pobres) y apostara, en cambio, por el desarrollo de vacunas propias que ya administra a la población.
La isla ha aprobado hasta la fecha dos vacunas de producción nacional (Abdala y Soberana 02), el primer país del continente en lograrlo. Es actualmente uno de los países del mundo que más vacunas administra por día por cada 100 habitantes, pero el proceso ha tenido altibajos, según se ha dicho, por falta de insumos como jeringuillas.

Hospitales al límite

En los últimos meses, fotos, testimonios y videos publicados en redes sociales dan cuenta de farmacias vacías y hospitales y centros de aislamientos llenos, con personas durmiendo -y hasta muriendo- en los pasillos.

También se reportan denuncias de enfermos que han fallecido en sus hogares por carencia de atención médica o esperando para ser trasladados de urgencia a centros hospitalarios.

Tras las masivas protestas del pasado 11 de julio en la isla, decenas de cubanos tomaron las redes sociales para quejarse del amplio despliegue de policías y agentes en buses, camiones y carros para reprimir a los manifestantes cuando el gobierno había alegado antes que no tenía gasolina para las ambulancias.

Por otro lado, médicos cubanos han utilizado también las redes sociales no solo para pedir a la población de la isla que se proteja, sino también para exigir mayor respeto hacia su trabajo, que en muchas ocasiones realizan en las más difíciles circunstancias.

“La mayoría de las personas piensan que nosotros somos los culpables de todo y nos maltratan y somos nosotros los que, malo o bueno, estamos salvando la vida al 90% de la población”, escribió una doctora en una publicación de Facebook.

“Nosotros también nos enfermamos y se enferman y mueren familiares, nosotros, mientras otros pueden elegir quedarse en casa, tenemos que ir a trabajar. No podemos decir que no. Entonces lo único que pedimos es respeto y empatía”, agregó.

Las autoridades anunciaron a mediados de julio que levantaría las restricciones que tenían para la entrada de medicamentos y alimentos por parte de pasajeros pero el impacto de la medida ha sido limitado y los videos de denuncias del colapso del sistema de salud se siguen multiplicando.

El gobierno ha atribuido la actual situación al impacto del coronavirus y al embargo de Estados Unidos.

El gobierno de EE.UU. por su parte, niega que las sanciones estén detrás de la crisis del sistema de salud o la escasez de medicamentos o insumos médicos en la isla.

“El embargo de Estados Unidos permite que lleguen a Cuba alimentos, medicinas y otros bienes humanitarios y agilizamos cualquier solicitud para exportar suministros humanitarios o médicos a Cuba”, asegura BBC Mundo una vocera del Departamento de Estado.

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