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Cuatro manías de las personas inteligentes, según expertos: ¿Tienes alguna de ellas?

La gente con altas capacidades tienen conductas comunes que reflejan su genialidad.

Por Fiorella Tagliafico
Cuatro manías de las personas inteligentes, según expertos: ¿Tienes alguna de ellas?
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La genialidad o la inteligencia destacada suelen medirse a través del coeficiente intelectual (CI) y el rendimiento académico. Aunque también están asociadas a la creatividad, la innovación y la capacidad de pensar fuera de lo convencional. 

Craig Wright, catedrático de la Universidad de Yale y autor del libro Los hábitos secretos de los genios, sostiene que los test de coeficiente intelectual y las notas académicas están sobrevalorados. Hay otras pistas que pueden revelar a un genio. 

En su obra, Wright explora los rasgos entre las personas brillantes. Desvela algunos patrones de conducta que muchas de las grandes mentes presentan y están asociadas con el éxito aunque aclara que no son necesariamente determinantes de la inteligencia.

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Una de las ideas más sorprendentes que plantea Wright es que hay ciertos hábitos comunes que suelen caracterizar a las personas con altas capacidades intelectuales. Algunas de ellas podrían confundirse con simples manías.

Algunos de los genios más famosos compartían estas manías. Foto: Freepik

La obsesión constante

Wright explica que la genialidad no surge de repente; más bien, son el resultado de un largo proceso de gestación cerebral. Y esto se debe a que las personas brillantes tienden a ser obsesivas en su búsqueda del conocimiento o en su trabajo. 

Esta obsesión obstinada les permite profundizar en sus intereses y desarrollar un pensamiento lateral, lo que significa que pueden ver conexiones entre ideas aparentemente disímiles. 

En este sentido, Wright utiliza la fábula del zorro y el erizo para ilustrar su punto: mientras el zorro sabe mucho sobre diversas cosas, el erizo se especializa en una sola. Fomentar diferentes pasiones puede ser el mejor camino para mejorar en cualquier área específica.

Las personas obsesivas tienen una mayor concentración en el detalle. Foto: Freepik

El hábito de morderse las uñas

Otro rasgo curioso asociado con las personas inteligentes es la onicofagia, o morderse las uñas. Este hábito se considera un trastorno oral patológico y está frecuentemente relacionado con la ansiedad. 

Según Psychology Today, morderse las uñas puede ser una forma de autoestimulación que ayuda a aliviar el estrés o la tensión. No obstante, algunos estudios sugieren que quienes tienen esta manía pueden ser más propensos al perfeccionismo. 

Aunque este comportamiento puede estar vinculado a otros problemas de salud mental como el TDAH o trastornos de tics, también puede servir como una herramienta para estimular la creatividad y mantener la concentración.

Aunque morderse las uñas se asocia con ansiedad, podría ser un signo de inteligencia. Foto: Freepik

La preferencia por trabajar solos

Las personas con altas capacidades suelen mostrar una mayor sensibilidad a los estímulos externos. Un estudio realizado por el Instituto Karolinska en Suecia encontró una correlación entre la hipersensibilidad sensorial y la inteligencia superior. 

Esto significa que aquellos con un alto nivel intelectual procesan la información sensorial de manera más profunda, lo cual puede resultar abrumador en entornos ruidosos o concurridos. 

Por esta razón, muchas de las personas inteligentes  prefieren trabajar solos o en espacios tranquilos donde puedan concentrarse sin distracciones. Una conducta que algunos pueden calificar de asocial pero que esconden la genialidad. 

Algunos genios no soportan el trabajo en equipo. Foto Freepik

Hablar consigo mismo: una estrategia de los inteligentes

Un hábito sorprendente entre los genios es hablar consigo mismos. Albert Einstein era conocido por repetir sus frases en voz alta.

Una investigación realizada por las universidades de Wisconsin y Pensilvania demostró que esta práctica puede mejorar habilidades cognitivas como la memoria y percepción. Al verbalizar nuestros pensamientos, activamos propiedades visuales relacionadas con ellos en nuestro cerebro.

Esta conducta facilita la organización mental, clarifica objetivos y potencia nuestra motivación. Se le conoce como habla autodirigida o habla privada; según expertos en psicología.

Hablar solo podría ser una forma de ordenar las ideas en la mente. Foto: Freepik

Es importante recordar que tener uno o varios de estos hábitos no garantiza automáticamente una alta inteligencia ni genialidad; cada persona es única y tiene su propio camino hacia el éxito. 

Sin embargo, al explorar los hábitos y manías comunes entre las personas brillantes, podemos encontrar inspiración para fomentar nuestras propias pasiones e intereses sin limitarnos a estereotipos preconcebidos sobre lo que significa ser “inteligente”. 

Así que si te encuentras hablando solo o mordiendo tus uñas mientras trabajas en tu próximo gran proyecto, ¡quizás estés siguiendo los pasos de algunos de los genios más destacados!

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