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Las 3 cosas de las que todos se arrepienten antes de morir (y cómo evitarlo)

Las enfermeras de cuidados paliativos escuchan las reflexiones de quienes se están despidiendo.

Por Fiorella Tagliafico
Las 3 cosas de las que todos se arrepienten antes de morir (y cómo evitarlo)
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La vida está llena de decisiones y caminos que tomamos o dejamos pasar, cada uno de ellos moldea nuestra experiencia y define quiénes somos. Sin embargo, es común que, al llegar al final del recorrido, muchas personas se detengan a reflexionar sobre su vida y se arrepienten sobre una serie de pensamientos profundos sobre lo que no hicieron.

En esos momentos de introspección, surgen los arrepentimientos: las oportunidades perdidas, los sueños no perseguidos y las relaciones descuidadas. Estas reflexiones pueden ser dolorosas, ya que revelan el contraste entre lo que se vivió y lo que podría haber sido. 

Julie McFadden, enfermera de cuidados paliativos y Brownie Ware, autora del popular blog “The Regrets of the Dying”, han expresado su percepción al respecto. Luego de escuchar las historias de aquellos que se encuentran en sus últimos días coinciden en cuáles son las tres cosas de las que más se arrepienten. 

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A través de su experiencia, identificaron tres arrepentimientos comunes que muchas personas expresan antes de morir. Estos sentimientos no solo ofrecen una visión profunda sobre la naturaleza humana, sino que también sirven como un llamado a la reflexión para quienes aún tienen tiempo para hacer cambios en sus vidas.

Algunas personas se hacen conscientes de lo que pudieron hacer muy tarde. Foto: Freepik

El valor de la salud en la vida

Uno de los arrepentimientos más frecuentes es la falta de apreciación por la salud cuando se tiene. Muchos pacientes, al mirar hacia atrás, admiten que nunca comprendieron cuán afortunados eran de tener un cuerpo sano hasta que enfrentaron problemas graves. 

Este reconocimiento tardío resalta la importancia de valorar la salud en el presente y no darla por sentada. Esto aunado al deseo de haber tenido el coraje de vivir una vida auténtica, en lugar de seguir las expectativas impuestas por otros. 

La salud es un valor que muchos descuidan y la aprecian cuando no la tienen. Foto: Freepik

McFadden comentó al medio CNBC Make It que este arrepentimiento es particularmente común entre quienes llegan a comprender la importancia de cuidarse a sí mismo. No obstante, la agitación de la cotidianidad hace que algunos olviden este compromiso. 

Trabajo por encima de la familia

El segundo arrepentimiento más común es el deseo de haber pasado más tiempo con seres queridos por encima del trabajo. En la vorágine del día a día, muchas personas priorizan la parte profesional y otras responsabilidades sobre las relaciones personales. 

Muchas personas dedican tanto tiempo y energía a sus carreras que pierden la oportunidad de disfrutar de la vida misma. Este sacrificio a menudo implica dejar de lado a seres queridos, pasatiempos y deseos personales en favor de las exigencias laborales. 

Quienes priorizan su carrera por encima de familia o amigos, suelen arrepentirse luego. Foto: Freepik

McFadden enfatizó que aunque todos necesitamos trabajar para subsistir, es fundamental encontrar un equilibrio saludable entre la vida laboral y personal: “Vivir una vida plena no debería depender solo de lo que logramos profesionalmente, sino también de las experiencias y relaciones que cultivamos a lo largo del camino”. 

Más perdón y menos rencor

El tercer arrepentimiento doloroso que McFadden mencionó, y con el que coincide Ware, está relacionado con las relaciones rotas o no resueltas. Muchas personas lamentan no haber pedido perdón cuando debían, no haberse reconectado con familiares distanciados o haber dejado que las diferencias interfirieran en sus vínculos más cercanos. 

Los expertos señalan que hay que aprovechar el tiempo y dejar ir el rencor por otros. Foto: Freepik

Este pesar se intensifica al darse cuenta de que su vida social y familiar podría haber sido mucho más rica si hubieran hecho un esfuerzo por reparar esas relaciones importantes. El miedo a la confrontación, el orgullo o la preocupación por lo que otros piensen suelen ser obstáculos que impiden buscar la reconciliación.

McFadden explica que muchas veces las personas se aferran a viejas rencillas o se preocupan excesivamente por lo que piensan los demás, lo cual les impide experimentar alegría genuina. 

Estos arrepentimientos son un recordatorio poderoso sobre lo efímera que puede ser la vida y la importancia de vivirla plenamente. De acuerdo con las expertas, vale la pena reflexionar sobre sus propias vidas y considerar si están tomando decisiones alineadas con sus verdaderos deseos y valores.

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