Estamos en esa época del año en la que solemos preguntarnos qué regalar a nuestra familia por Navidad. Lo más difícil siempre es buscar el regalo perfecto, aquel que satisfaga el gusto de quien lo recibe y brinde satisfacción a quien lo regala. Intentamos imaginarnos, ponernos en la piel del ser querido para que el obsequio sea efectivo, sorprendente, útil y deseado.
Conversando sobre la incertidumbre que produce escoger el regalo perfecto, un amigo me dijo: “Yo ya no me complico, le coloco en el arbolito un sobre con 200 dólares y que se compre lo que quiera”. Esa visión tan práctica me hizo pensar en una opción aún mejor, ¿qué tal colocar bajo el árbol un sobre con 250.000 dólares?
Imagina 250.000 dólares al pie del árbol de Navidad. Amigo lector, con los tiempos que corren, podrías pensar que estoy bromeando, pero te equivocas; es posible regalar a nuestro cónyuge esa cantidad de dinero y más al adquirir un seguro de vida.
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Supongamos que adquieres un seguro de vida y designas a tu cónyuge como beneficiario. Lo primero que notarás es que, pagando 30 o 40 dólares al mes, puedes obtener un beneficio por fallecimiento de, al menos, 250.000 dólares. Una cantidad suficiente para saldar la hipoteca, educar a tus hijos o preservar la empresa familiar.
Dirás, “bueno sí, pero me tengo que morir para eso”. Esa observación no es del todo correcta. Muchos seguros de vida ofrecen la opción de retirar efectivo mientras estás vivo, para pagar deudas, reparar tu casa o costear la educación de tus hijos.
Además, si llegas a enfermarte, que Dios no lo quiera, con una enfermedad crónica o terminal como cáncer, artritis, Parkinson o Alzheimer, también podrías acceder a los beneficios por fallecimiento.
En fin, es difícil encontrar un regalo más completo por tan poco dinero. Te permite demostrar el amor que sientes por tus seres queridos sin descuidar tu propio futuro y lo que pueda ocurrir en tu vejez o jubilación.
Levanta el teléfono y llama a Univista Insurance y solicita ese sorprendente regalo de Navidad para que esté a tiempo y puedas ponerlo al pie del arbolito. ¡Feliz Navidad!



