Un evento que hace unos meses habría sido impensable reunió a tres generaciones para disfrutar de la buena música que las bandas venezolanas están produciendo y cuyo trabajo musical, debido a la crisis han trasladado a otros países, otro efecto de la diáspora. Fue el Cusica Fest y por dos días llenó de buena vibra a los venezolanos.Una frase resumió el espíritu del evento: “Nos lo merecemos”.
Por Graciela Beroes/MiamiDiario
El Cúsica Fest quedó como un evento esperanzador que le dio al venezolano dos días en los que pudo sentir que recuperaba un pedacito de todo lo que ha perdido entre tanta crisis y tragedia Tres generaciones musicales se reunieron el 14 y 15 de diciembre en Venezuela para disfrutar el concierto del año en el Parque Cultural La Lagunita del municipio El Hatillo, al sureste de Caracas.
El Cusica Fest fue un reencuentro entre la música nacional y sus seguidores algo que todos necesitaban y por lo que ahora esperan la segunda edición.
Bandas que tenían hasta 6 años sin pisar la ciudad de Caracas, como Malanga, o 3 y 4 años sin regresar al país, como La Vida Boheme y Viniloversus, tocaron sus éxtitos en conjunto con grupos musicales que están surgiendo en Venezuela como Anakena y Meera.

Junto a Feria Caracas, los foodtrucks, RonCola y un increíble bazar con una gran variedad de tiendas venezolanas el Cúsica Fest abrió sus puertas en la mañana del sábado y dio inicio a un evento que hace unos meses hubiese sido impensable para el venezolano.
Este primer día del festival fue protagonizado porGran Radio Rivera, La Fleur, Andrés Mata, Tomates Fritos, Okills, La Vida Boheme y Desorden Público. Aunque el público se desbordó de la emoción al escuchar los éxitos de sus bandas favoritas en vivo luego de tanto tiempo, quienes tampoco contuvieron sus sentimientos fueron los artistas. Entre lanzarse al público y secarse las lágrimas en vivo Alberto Arcas (Okills) y Henry D’Artenay (LVB) no dejaron de agradecerle al público caraqueño por todo el cariño y la energía. “Volver a tocar en Venezuela es como cuando quieres impresionar a tus padres”.
La Vida Boheme, además de presentar sus éxitos y temas nuevos, hizo una pausa especial en medio de su concierto para recordarle a Caracas lo mucho que la extrañaba y decirle a sus fanáticos “celebren que están vivos, existen en un tiempo único en la historia y nada es irreversible”.
El público se termina de descontrolar con la llegada de Desorden Público a la tarima celebrando los 25 años de su “Canto popular de la vida y muerte”. Entre invitados especiales, mucho Rock y luego de poner a todos los asistentes al evento a bailar el SKA, el cantante Horacio Blanco dio un sentido discurso alentando a los venezolanos a vencer sus dificultades y seguir luchando por estos espacios de felicidad y gozo en el país.

El Cúsica Fest le abrió sus puertas a más de 2000 personas el domingo dispuestas a seguir disfrutando de este evento. En este público fue posible encontrar venezolanos de todas las edades, desde quienes no podían esperar para disfrutar los éxitos de Malanga hasta aquellos que se sabían al pie de la letra las canciones de Anakena.
Meera marcó el inicio musical de este día al tocar lo que serán las canciones de su primer EP y lo siguió El Otro Polo. quienes después de meses y tras su presentación en Miami, sorprendieron a sus fanáticos en Venezuela al lanzarles su álbum y hacerse acompañar por invitados especiales en la tarima.
El escenario se llenó de flores y colores con las canciones de Anakena que pusieron a bailar y brincar a todo el público a pesar de la lluvia. Luego de un año lleno de éxitos, esta banda hizo su último toque en Venezuela por un tiempo ya que parte a una gira de conciertos por Estados Unidos y España. En el país norteamericano ya tienen fechas para sus conciertos en Florida y estarán en la ciudad de Miami el 18 de enero asi que ¡Atentos a sus redes!

Malanga fue la siguiente banda en tomar el escenario. Los 6 años que tenían sin pisar la ciudad se desvanecieron cuando todas las generaciones presentes cantaron sus éxitos a todo pulmón. Con lágrimas en los ojos de la felicidad, el cantante Aristides Barbella se bajó de la tarima y habló de lo mucho que han extrañado a su público, anunciaron su nuevo tema “Tal vez” que estará sonando dentro de poco. Al tiempo que reconocieron el Cúsica Fest y cómo hicieron posible el evento que logró unir a tres generaciones musicales “esta nueva generación nos está dando una lección de lo qué es la nueva Venezuela”.
Luego, como un regreso a aquellos toques en la Plaza Alfredo Sadel de Caracas en el 2012-2013, Viniloversus regresó con lo mejor de su rock venezolano a emocionar a la fanaticada. Después de cantar sus éxitos e incluso hacerle un tributo a la banda venezolana Rawayana que no pudo acompañarlos en el evento debido a que se encuentra preparando su próxima presentación en el Lollapalooza. Agradecieron el “buen regreso a casa” y anunciaron un próximo concierto en la ciudad que será informado a través de sus redes.
Los Mesoneros llenaron la noche con canciones que estrenaron en la ciudad asi como las de sus primeros álbumes que pusieron al público a llorar de nostalgia y alegría mientras pedían “un aplauso gigante a Cúsica por hacer este momento posible, a todas las bandas y a las tres generaciones musicales, pero el aplauso más grande es para cada uno de ustedes por seguir apoyando y seguir queriendo esta música”. Luego de agradecerle a sus fanáticos por el recibimiento y el regreso a casa, anunciaron que emprenderán su gira por Latinoamérica y Estados Unidos con el disco “Pangea”.

Los Amigos Invisibles cerraron la última noche de este festival musical con sus mejores éxitos, el anuncio de una nueva canción, invitados especiales y un tributo a los salseros venezolanos pusieron a bailar a los 3.000 asistentes al evento. Esta banda con todos sus invitados y presentadores en tarima brincando y celebrando por haber logrado un concierto de esta magnitud en las calles de Caracas no pudo ocultar su emoción al escuchar a sus fanáticos cantando sus canciones.
Eventos como este son la prueba de que todavía queda lo suficiente y lo necesario para reconstruir al país. Demuestran que en Venezuela todavía existe la capacidad de hacer cosas increíbles y crear espacios para el talento y la esperanza.
Luego de empezar el año a oscuras y con una crisis tan arraigada, este festival le permitió a los asistentes tener un buen cierre, como tanto lo repitieron los artistas, porque demostró que los venezolanos no se van a limitar solo a sobrevivir y que, a pesar del caos en el que viven, pueden disfrutar de la vida… “porque lo merecen”.



