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Un examen de la vista a tiempo incrementaría el rendimiento académico de su hijo

La mayoría de los niños que comienzan a usar anteojos mejoran su rendimiento académico y bienestar.

Por Luisana Valdivieso
Un examen de la vista a tiempo incrementaría el rendimiento académico de su hijo
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Nos relacionamos con el mundo exterior a través de los órganos sensitivos y sensoriales. Aunque todos los sentidos son importantes, el 80% de nuestra relación con el mundo exterior se realiza a través de la vista. Muchos consideran que es el sentido más importante.

Perder la vista es lo que más nos desconecta de nuestro entorno. Es decir adiós a la imagen de los rostros de nuestros seres queridos, al disfrute de los paisajes y a las maravillosas obras de arte creadas por el hombre. La pérdida de la vista es un obstáculo importante para la recopilación de información del cerebro y, como es lógico, para el conocimiento.

Incluso la reducción en la calidad de la visión repercute negativamente en el desarrollo de los niños. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), los menores con problemas de visión no corregidos sufren una afectación en la capacidad de aprender y alcanzar su máximo potencial.

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Los problemas de visión comienzan a una edad temprana. Por eso los CDC recomiendan que los niños se sometan a exámenes oculares periódicos para mantener los ojos sanos.

Si usted es padre y nota que su hijo cierra los ojos de manera reiterada, se los frota a menudo, tiene problemas para concentrarse o, después de terminar las tareas de la escuela, sufre dolores de cabeza o fatiga, es hora de planificar una cita con su oftalmólogo de confianza para que le haga un examen.

No por gusto, un estudio demostró que los menores a los que se les recetaron anteojos para corregir errores refractivos como la miopía o la hipermetropía mejoraron su rendimiento académico y su bienestar en general.

En este contexto, la Asociación Estadounidense de Optometría recomienda que los niños sean examinados de la vista a los seis meses. Luego a los tres años, justo antes de comenzar la escuela. Una vez que asistan a clases, deben examinarse la vista al menos cada dos años.

Por cierto, los exámenes oftalmológicos están cubiertos por la mayoría de los seguros de visión que Univista Insurance pone a su disposición.

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