Alfonso M Becker: Europa hacia el infierno y a toda máquina…

Por MiamiDiario JM febrero 23, 2019 08:23

Alfonso M Becker: Europa hacia el infierno y a toda máquina…

Que Angela Merkel ha destruido la Unión Europea es algo que nadie puede negar. Estamos asistiendo a un suceso histórico que no es nada sorprendente ya que Alemania destruyó Europa dos veces durante el siglo XX  comenzando dos guerras de exterminio y siendo protagonista del más grande genocidio de la historia de la humanidad.

Por Alfonso M Becker

Como dice la sabiduría popular en España- “No hay dos sin tres”… Europa lleva el mismo camino con una Alemania al frente que ya es tan poderosa económicamente como los Estados Unidos.

Pero lo realmente cierto es que nadie se atreve, siquiera, a expresar un pensamiento libremente por temor a nadar contra corriente en aguas políticas realmente pervertidas; el Estado policial se asoma desde las últimas ventanas del Bundestag… Las amistades peligrosas comienzan a aflorar con los aplausos de China, de Rusia y hasta de los terroristas persas…

El truco de la retórica propagandista  es muy antiguo y se inventó en Alemania; solo se necesita un buen “amplificador” como metáfora al uso para que quede claro el inquebrantable amor que tienen los alemanes por los judíos;  lo que determina un salvoconducto para que su élite corrupta  pueda buscar con ansiedad a islamófobos con su lupa semántica ya que son “expertos” en racismo… Lo dice la historia…

Lo que también nos dice la historia reciente es que, en la sociedad de pensamiento único que los polizontes de bruselas pretenden instaurar en la Unión Europea, es que  ya se comenta  con cierta sorna una suerte de  “Der Reichstagsbrand” que permita suspender las libertades democráticas por un tiempo determinado que podría ser… hasta que el Cuarto Reich se establezca y se consolide…

Los díscolos, histriónicos  y grandilocuentes políticos italianos no son los únicos que no se fían de alemanes y franceses; toda la Europa central que fue esclavizada por la URSS está viviendo en un zafarrancho de nervios que no tiene precedentes. Todos se han dado cuenta de que los multimillonarios y corruptos políticos alemanes tienen su propio proyecto para Europa; un proyecto en el que no cuentan con Washington

Así que para que deje existir cualquier tipo de oposición, nada mejor que una suerte de “cacería de islamófobos” en una jungla migratoria en la que el Islam antisemita, el yihadismo más asesino y los antiamericanos de opereta, sirvan para gobernar Europa mediante el miedo…

Bien empezamos…  Causa estupor comprobar  -a diario y por capítulos-  que los alemanes y sus miles de millones de euros, están obligando al resto de Europa a recorrer el camino antiamericano que ellos han trazado estratégicamente desde hace muchos años.

En Washington ya no saben cómo tratar con unos multimillonarios que se han “crecido” en la diplomacia de los aranceles como potencia económica y están plantando cara a la  american foreign policy que tanto odian… Y se asocian con los enemigos de Washington y con quien haga falta para conseguir su propósito. Eso es un mal asunto. Es grave lo que está pasando.

No puede ser de otra manera, es la forma de expresarse que tiene la Europa de hoy cuando han comenzado las amenazas abiertas contra los que señalan a la élite alemana como corrupta, perversa y peligrosa. Tan peligrosa  como que solo se pueden articular palabras de tal modo que apenas sean perceptibles o inteligibles.   Hablar en voz baja y al oído, de modo que nadie se entere.

Los críticos de la Alemania de Angela Merkel, en su propio país, ya han sufrido las consecuencias…   y desde Bruselas se anima a todas las oficinas de la inteligencia europea  a buscar “criminales de odio” no entre los antisemitas que se extienden por toda Europa,  sino entre los que critican la política migratoria y social  de Bruselas.

Están utilizando recursos semánticos implacables como: “Todos los que están en contra de los migrantes son islamófobos”… “El que no ama a los migrantes es un fascista”… Ni el Vaticano lo hace mejor cuando mira para otra parte lidiando con el triste “no querer ver”  el escándalo y el crimen, tratando de ocultar   -erróneamente- a los pederastas y a sus corruptos lavadores de dinero.  La élite alemana tiene, sin duda, buenos colaboradores…

Desde todos los extremos del espectro ideológico en la naciente Unión Europea, se observaba,  se sabía y se comprendía, con absoluta certeza,  que estos canallas están destruyendo el tejido social europeo y que el primer capítulo fue la la brutal represión  -en todos los sentidos-  de Grecia y la posterior masacre financiera de los griegos…

Sutil  advertencia y amenaza solapada  para la élites nacionales: “La central bancaria te destruirá si no eres un ferviente europeísta…  Y si tu país no paga lo que debe, estará obligado  -por ley-  a satisfacer a todos sus acreedores… “O sea, tu país me pertenece”…

Como dicen en Washington: “El plan B de Angela Merkel y sus secuaces que plagian doctorados”,  es torpedear y disparar a discreción contra la política exterior de la Casa Blanca…

El establishment  de Beltway no ha dejado de publicar informes sobre Europa que son auténticas obras de arte de la geografía humana y “biblias” genuinas sobre la isla mundial euroasiática…  El peligro que corre aquello difuso y difuminado  que siempre hemos llamado Europa Occidental, es algo que ni si quiera intuyen los incultos hedonistas germanos.

Sencillamente porque su odio a los Estados Unidos les ha privado del pensamiento estratégico necesario para entender que Berlín se ha situado en el cráter del volcán…

A doña Angela Merkel le ha venido de perlas que un magnate en la Casa Blanca,  sin modales diplomáticos y que eructa tomando Coca-Cola,  aparezca bajo la carpa circense de los payasos de Bruselas para medirse y compararse, con cierta ventaja, con los Estados Unidos.

Cegados por la riqueza, los políticos alemanes solo pueden liderar el caos y la traidora locomotora alemana nos conduce al precipicio si Dios no lo remedia…  Ahora toda la intención es hacer daño a Washington… La falta de respeto hacia los Estados Unidos es algo realmente estremecedor. La Munich Security Conference  ha sido el sitio elegido por Angela Merkel para mofarse a carcajadas del vicepresidente de los U.S.A. …

No le faltó un segundo a la Merkel para diseñar un eslogan, un discurso manifiesto y un discreto besuqueo con nuevos aliados como Rusia o China, para mostrar los nuevos senderos comerciales euroasiáticos;  un destino de la Unión Europea  muy distinto al de Estados Unidos…

Incluso la mala señora  promueve desde Berlín no viajar en el mismo tren metafórico que los imperialistas americanos…  ¿Cómo podrá hacerlo?  Es una gran pregunta…

Al principio de este estruendoso distanciamiento, en Capitol Hill se creía que las bravatas del distanciamiento de un socio principal de la OTAN como Alemania sería algo, más bien,  pasajero…  Se pensaba que si la inmensa riqueza de Berlín se debía a la ayuda indiscutible de  Washington en la posguerra,  pronto se acabarían las rabietas y los desprecios a Estados Unidos.

Incongruencia yankee que demuestra no solo un error de Washington sino que en los círculos geopolíticos de Beltway  parece que no han aprendido la lección de Turquía…   Se pensó  -también-  que probablemente un tipo de personaje como Donald Trump  (un tanto grosero para la élite selecta y guapa de Berlin)  era la verdadera causa  que provocaba el verdadero rechazo y no un desprecio incalificable por la república estadounidense…

Otro error imperdonable de Capitol Hill; porque en los laboratorios de ideas del Departamento de Estado y del Pentágono, la “traición” de Alemania montando coaliciones antiamericanas es un grave asunto para los intereses U.S.A. desde la época de Barack Obama…  Los festejos con la Merkel y su élite multimillonaria le hizo comprender  a don Barack Hussein Obama que se puede ser multimillonario y de izquierdas como él mismo pretende vivir en Washington…

Lo de “izquierda”  -como cualquier persona culta puede comprender-   es un decir…  El primer presidente negro estadounidense tuvo mucho que ver con dar alas a la llamada “pandilla de hedonistas alemanes”  cuando su Partido Demócrata y el mafioso clan de los Clinton demonizaron el único acto verdaderamente democrático de las elecciones presidenciales americanas  en los últimos 30 años : la elección de Donald Trump.

Así que se podría decir que la aberrante representación teatral de un bipartidismo trasnochado,  y con una bancada demócrata  totalmente infiltrada de musulmanes extremistas en Washington,  es el verdadero causante de que  su actual presidente sea menospreciado por la chusma alemana y por su élite.

Los sondeos del famoso laboratorio alemán de ideas políticas “Puente Atlántico” dejan bien claro que los alemanes odian a los Estados Unidos muchísimo más que las repúblicas musulmanas más extremistas del planeta… Casi el 90% de los alemanes desprecia profundamente a los Estados Unidos.

Y ese dato le dice mucho al Departamento de Estado de los U.S.A.  … Porque esos porcentajes significan un adoctrinamiento antiamericano soterrado, diseñado por su élite política, de igual forma que el auge del antijudaísmo se ha extendido por toda Alemania y por toda Europa alcanzando las más altas cotas criminales  desde el Tercer Reich… El diseño de la política migratoria hace sospechar a Estados Unidos y a Israel…

Y en el Pentágono ha quedado claro otro “diseño” alemán: la negativa del despliegue estratégico nuclear para la defensa de Europa… Que nadie se sorprenda por los acontecimientos porque hay datos escalofriantes en las encuestas alemanas: el 60% de los alemanes prefiere a China como aliado y otro porcentaje parecido prefiere a Rusia como socio más fiable…

Lo cierto es que estos datos sacaron de sus casillas al magnate neoyorquino; pero más cierto aún es que la CIA  sabe que los alemanes están socavando el poder de los Estados Unidos  y la central de inteligencia ya ha desplegado centenares de agentes para indagar en el próximo campo de batalla que es Europa… El torpe y ridículo, Heiko Maas, ministro alemán de Exteriores, ni siquiera sabe bregar con los yihadistas en Alemania y mucho menos con los que llegarán en breve desde Siria…

Lo que está más claro que el agua potable es que la economía europea se desmorona y que el euro tendrá un final miserable, y todo debido  a los cientos de miles de millones destinados a una política migratoria que ha deshecho a la Unión…

Si antes la clave estaba en la permanencia del Reino Unido en la Europa de la Merkel para poner un poco de orden, todos los sabios economistas piensan que da igual que se queden o que se vayan porque la Unión Europea, en manos de Alemania, no tiene ningún futuro… Está podrida…

Todos esos sabios pensadores, los más fiables de la geopolítica europea,  lo dejan escapar entre dientes: otro referéndum  británico hubiera salvado a la Unión pero negociando algo muy sencillo que era mantener las alianzas estratégicas que dieron 70 años de éxitos a Occidente. Ahora, a los alemanes, les da da igual que se vayan…

Sería el gran alarde publicitario de los británicos. “Nos quedamos y salvamos a Europa de la desintegración” …  Aunque ya es demasiado empalagoso para los ingleses soportar a la clerigalla de germanos que controla Europa… Tan hartos están del tremendo caos europeo que prefieren ganar dinero negociando contratos multimillonarios con los chinos antes que hacerlo con Berlín…

No deja de ser curioso que las nuevas centrales nucleares que necesita Londres no las haga una empresa europea o norteamericana, sino china.  Mucho más cuando ya ha comenzado la desaceleración económica en la Unión Europea y  rusos y chinos miran a Europa como a una débil expresión de mercachifles con delirios de grandeza que están incapacitados para defenderse militarmente…

Ha sido realmente triste contemplar a una repugnante Angela Merkel utilizando su lengua afilada contra los Estados Unidos con una falta respeto que indica cómo está el verdadero panorama de la decadencia europea.

Y más triste aún ver a los chinos, a los rusos y a los persas aplaudiendo fervorosamente a una indecorosa y mediocre canciller alemana  que se ha burlado de Washington en su cara utilizando como sparring partner a Mike Pence con el desprecio más absoluto hacia los Estados Unidos de América.

No es ninguna exageración, nos precipitamos hacia el  abismo conducidos por una locomotora económica alemana que arrastra a la Unión Europea hacia el infierno…  y a toda máquina.

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Por MiamiDiario JM febrero 23, 2019 08:23

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