La Junta de Revisión de Diseños de Miami Beach aprobó el miércoles de forma unánime la demolición de la antigua mansión del músico Phil Collins.
La vivienda de estilo español, que tiene más de 100 años edificada, será sustituida por un diseño más moderno presentado por el financiero multimillonario Orlando Bravo, que compró la propiedad al aclamado músico en enero por más de 40 millones de dólares.
Bravo, cofundador y gerente asociado de Thoma Bravo, una firma de acciones privadas de Chicago, y su esposa Katy, presentaron en agosto los planos para construir lo que será su nueva vivienda principal en el 5800 North Bay Road.
El empresario dijo a la junta que su familia se enamoró del terreno. “Combina dos cosas que me gustan mucho: del lado este, se percibe la tranquilidad, y del oeste hay una vista del progreso”, señaló.
La nueva casa de dos pisos contará con cinco dormitorios, cinco baños, un comedor, un salón familiar, una sala, cuarto de juegos, cine y un bar. También tendrá una cochera separada de dos pisos y dormitorios para los empleados, además un edificio separado, también de dos pisos, con dos suites para invitados y dos oficinas, según los planos que entregaron a la junta en agosto.
El financiero también anunció sus planes de expandir su firma a Miami, y ya firmó un contrato de alquiler para abrir una tercera oficina de su firma en el 830 Brickell Avenue.
La antigua mansión de Phil Collins, construida originalmente en 1929, tiene dos pisos con seis baños, ocho dormitorios, medio baño, una piscina, un estanque koi y un muelle. Cuenta con 1.21 hectáreas y tiene vistas de la Bahía de Biscayne y de la silueta de Miami.
Entre 1986 y 1987 se hicieron remodelaciones y las características históricas de la casa fueron removidas en 2006, de acuerdo con los documentos del lugar.
“Me hizo sentir mejor, ya que no iba a demoler algo histórico”, dijo Bravo.
Un portavoz de Miami Beach dijo que ahora Bravo deberá presentar una solicitud de permiso para empezar con los trabajos de demolición y de construcción.
Bravo contó con más de 24 cartas de apoyo para el proyecto de parte de sus vecinos.
“Estamos muy agradecidos por el abrumador apoyo que nos dieron nuestros vecinos más cercanos. Todo lo hemos hecho siguiendo rigurosamente las reglas, y demostrando así que la ética y los hechos siempre hablan por sí mismos”, dijo el empresario en un correo electrónico al Miami Herald.





