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Indignación en Nuevo México: Policía impide que familia salve a su perro moribundo

De rodillas y a punta de pistola mantuvo a los dueños de la mascota que había sido arrollada.

Por Luisana Valdivieso
Indignación en Nuevo México: Policía impide que familia salve a su perro moribundo
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Un dueño de mascota es capaz de hacer hasta lo imposible cuando se encuentra en una situación de vida o muerte. Sin embargo, para una familia de Bernalillo en Nuevo México, el intento de salvar a su perra se convirtió en una verdadera pesadilla a causa de la actuación excesiva y violenta de un policía de la localidad.

Los Albrecht estaban en su vivienda en Rio Rancho, cuando notaron que Stella, su mascota salió a perseguir a un gato y fue golpeada por un auto que pasaba por el área a toda velocidad. Al ver la escena, toda la familia se dispuso a salvar a la mascota y subieron al carro para llevarla a una clínica veterinaria.

William y Tara Albrecht junto a su hijo de 16 años emprendieron el camino por la 550 lo más rápido posible, pero en el transcurso se toparon con una patrulla de la policía de Bernalillo que les pidió detenerse.

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Lo que se suponía que sería una parada por exceso de velocidad, se terminó convirtiendo en un desesperante encuentro en el que toda la familia fue apuntada por armas.

La parada de tráfico se convirtió en un escenario violento. Foto: KRQE

¿Abuso de autoridad?

Tan pronto como se detuvo, el oficial Jeramie Nevarez gritó a William Albrecht que saliera del vehículo, mientras lo apuntaba con su arma reglamentaria. Mientras tanto, el hombre intentaba explicarle que su mascota estaba a punto de morir.

Haciendo caso omiso a la justificación y sin acercarse al auto familiar, el agente de la ley siguió gritando órdenes al hombre. “Aléjate de mi. Da un paso atrás, ve a tu izquierda. Arrodíllate”, se pudo escuchar que le decía en un video de la cámara corporal.

En medio de la situación, la esposa de Albrecht decidió comenzar a grabar con su teléfono. Temía por la seguridad de su esposo y su hijo, ya que en ningún momento el oficial se acercó para constatar qué estaba ocurriendo.

Varios minutos después llegaron más oficiales como refuerzo a la parada de tráfico en plena carretera. Para ese momento, William Albrecht ya estaba esposado y de rodillas en el suelo, pero los agentes que se sumaron apuntaron también a su esposa e hijo, que seguían en el interior del vehículo.

Hijo adolescente de Albrecht detenido durante una parada de tránsito. Foto: KRQE

Videos evidenciaron la detención excesiva

En las imágenes de la cámara corporal del policía, se pudo ver al adolescente de 16 años en el asiento trasero del auto. Estaba suplicando a la policía e intentando explicarles lo que estaba ocurriendo. “¡Nuestro perro va a morir!”, les insistió con las manos en alto. Sin embargo, a los agentes no pareció importarles lo que decía.

El video obtenido también mostró un punto de la detención, donde el oficial Nevarez acompaña a Albrecht hasta el asiento trasero de la patrulla. Mientras el hombre le insiste en que su perra está sangrando y a punto de morir, el policía respondió simplemente, “no me importa”.

Al menor de edad también le ordenaron salir del auto y ponerse de rodillas, tal como mostraron las imágenes. Sin embargo, finalmente uno de los agentes de refuerzo decidió acercarse para comprobar que lo que decían era cierto. Pudo ver por sí mismo el estado de gravedad en el que estaba la mascota y convenció a Nevarez de dejar ir a la familia.

Qué dijo la policía

En el informe del incidente, el oficial que los detuvo detalló que Albrecht conducía a exceso de velocidad y de forma imprudente. En su versión de los hechos, expresó: “Saqué mi arma de fuego proporcionada por el departamento y apunté hacia la amenaza inmediata. Le grité al conductor que volviera al interior del vehículo”.

Sin embargo, su declaración contrasta con las órdenes que se le escuchó dar en el video de la detención. Dentro del informe, Nevarez también incluyó que el conductor “parecía enojado” y tenía las manos en el aire. Albrecht solamente estaba siguiendo las instrucciones de un policía armado que le apuntaba.

Desde el reporte del auto sospechoso hasta que la familia se detuvo, pasaron apenas 33 segundos. El oficial en cambio justificó su actuación diciendo que no obedecieron inmediatamente a su solicitud de detenerse.

Una vez liberado de las esposas, el hombre le dijo a Nevarez que toda la situación había sido excesiva. Sin embargo, el policía respondió que esas eran las políticas y le deseó “buena suerte” con su perro.

Aún con los señalamientos del agente, la familia no recibió ninguna citación por el caso y tampoco hay videos de alguna persecución. Desafortunadamente, Stella, la labradoodle de la familia, no sobrevivió. Aunque lograron llegar al veterinario, murió algunos minutos después.

Stella no sobrevivió a sus heridas. Foto: KRQE

“¿Qué hicimos para justificar que nos apuntaran con armas a la cabeza? Estamos hablando de armas cargadas con una en la recámara donde si aprieta el gatillo por accidente, estoy muerto. Mi hijo está muerto. ¿Y entonces que? ¿Entonces qué van a decir? Ah, lo sentimos. No hay que lamentarse por eso”, declaró el padre de familia para KRQE.

¿Demanda en puertas?

El caso de la familia generó fuertes sentimientos de conmoción y rechazo ante la actuación de los agentes de seguridad. Los abogados de ACLU, aseguraron que se trató de un caso de uso excesivo e innecesario de la fuerza.

“No usaron palabras para amenazar. No había armas. No vi ningún comportamiento agresivo. Estaban siguiendo las reglas. Y los policías se enojaron cada vez más”, apuntó María Martínez, directora legal de ACLU Nuevo México.

A su juicio, los agentes que participaron en esta parada de tráfico deberían ser disciplinados. Luego de ver todo el material gráfico de la detención, los juristas están representando a la familia y dijeron que probablemente presenten una demanda en su nombre.

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