El mundo está lleno de casos insólitos que muchas veces superan la ficción de las películas de Hollywood. Y aunque muchos de estos sucesos esconden verdades lamentables, no dejan de ser delirantes, como el robo de un banco por extrañas razones.
Eran los primeros días de septiembre de 2016 en Kansas y un hombre llamado Lawrence John Ripple, de 70 años, se mostraba un poco harto de la vida. No porque le fuera mal, sino porque no quería seguir discutiendo una y otra vez con su esposa. Tras caminar por toda la casa, encontró una hoja y escribió delante de su pareja: “Tengo una pistola, deme el dinero” y por detrás “prefiero estar en la cárcel que en casa”. Se lo mostró y se fue.
La mujer, cuyo nombre no trascendió, no creyó que fuera a hacer alguna locura y se quedó en su vivienda, esperando a que regresara. Pero Ripple no volvió tan pronto. En cambio, recibió un llamado telefónico en el que le avisaron que había sido detenido por asaltar un banco.
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¿De verdad John Ripple estaba así de cansado para ir a prisión? ¿Qué tanta relación tenía con su esposa? Esas son las preguntas que se hicieron las autoridades cuando “atraparon” al sujeto, que luego de robar el banco se quedó sentado esperando a la policía.

Lawrence John Ripple junto a su esposa. Foto: The Daily Beast
Detalles del robo al banco
El hombre de Kansas City entró en el Bank of Labor, justo al final de la calle de la sede de la policía en Kansas City, con un arma y la nota previamente hecha exigiendo el dinero.
Uno de los cajeros asustados le entregó casi $3,000 en efectivo. El hombre lo metió en una bolsa y esperó en el vestíbulo del mismo banco a que llegara la policía.

Ripple junto a su esposa e hijo en Kansas. Foto: Infobae
Un guardia de seguridad se le acercó, lentamente. El impensado ladrón se entregó: “Soy el hombre que está buscando”, le dijo. El desconcertado custodio tomó de vuelta el dinero robado y lo detuvo hasta que llegaran los oficiales del Departamento de Policía de Kansas.
Cuando fue interrogado por agentes del FBI, Ripple les contó lo que esa mañana había sucedido y les confesó que no quería volver con su esposa. “No quiero vivir más esa situación”, les relató, tras aceptar el delito que había cometido.
¿Qué escondía Ripple?
El sujeto de 70 años se sometió a múltiples operaciones de bypass cardíaco en 2015, lo que le generó una gran depresión que, según sus abogados, no fue diagnosticada.
Antes del robo, llevaba una vida normal y respetuosa de la ley como marido y padrastro de cuatro hijos. Su defensor público calificó el robo como un “grito de auxilio”.
En el juicio de sentencia, Ripple dijo que había buscado ayuda médica para su salud mental y dijo que “se sentía como antes” pero sus acciones decían lo contrario.

Lawrence John Ripple antes de realizarse el baypass cardiaco. Foto: Daily Mail Online
Tanto el vicepresidente del banco como el cajero apoyaron una solicitud de indulgencia para Ripple dado su estado de salud mental.
Aunque su principal acción era alejarse de su esposa, tras cometer el robo el hombre fue sentenciado a tres años de libertad condicional supervisada en su propia casa. Además, tuvo que cumplir 50 horas de servicio comunitario.
Por otro lado, se ordenó al Sr. Ripple que pagara 227,27 dólares al banco, lo que representa las horas facturables de los empleados del banco enviados a casa el día del robo. También debió entregar 100 dólares a un fondo para víctimas de delitos.
Este episodio quedó para la historia de Kansas y el señor Ripple pasó a ser conocido como el sujeto que robó un banco para alejarse de su esposa pero la policía envió a pagar pena al lado de la misma. ¡Insólito!
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