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Wi-Fi en el avión: ¿es un servicio conveniente, o una ciberamenaza?

No hay que olvidar que sigue siendo una red pública.

Por Cristina Cedeño
Wi-Fi en el avión: ¿es un servicio conveniente, o una ciberamenaza?
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Quienes tenemos familiares en Europa o en Sudamérica sabemos bien lo pesados que pueden llegar a resultar los viajes en avión a larga distancia. Incluso los vuelos medianos, como los que conectan Ciudad de México con Miami, terminan haciéndose más largos cuando tenemos que pasar cuatro o cinco horas sentados en clase turista. Y las aerolíneas no ayudan: asientos cada vez más estrechos, comida cada vez peor y otros inconvenientes que destacan los pasajeros.

El celular termina convirtiéndose en nuestro principal aliado en los vuelos sin entretenimiento a bordo, y puede llegar a ser todo un salvavidas en los vuelos de larga distancia. Los vuelos nocturnos ayudan porque podemos dormir unas cuantas horas durante el trayecto, pero los vuelos diurnos sencillamente nos mantienen durante horas y horas sin nada que hacer más que jugar a uno o dos videojuegos que hayamos cargado previamente en el teléfono.

Para mitigar esto, las aerolíneas están ofreciendo cada vez más un servicio Wi-Fi a bordo. Con frecuencia es de pago, pero, al menos, nos permite navegar por internet dentro de ciertos límites y mantenernos en contacto con nuestros seres queridos mientras volamos. Instagram, Facebook, WhatsApp, etc.

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Nuestro celular vuelve a una normalidad relativa que nos ayuda a pasar las horas de vuelo un tanto más distraídos. Pero ¿es realmente seguro que hagamos esto?

Muchos ya no usan el Modo Avión en sus teléfonos. Foto: Freepik

Las redes Wi-Fi de los aviones siguen siendo redes públicas

Como siempre ocurre con las redes Wi-Fi públicas, al conectarnos a una red Wi-Fi de este tipo corremos el riesgo de que nuestros datos privados se vean interceptados por un ciberatacante. No importa que sea una red Wi-Fi de un hotel, una cafetería, un aeropuerto o un avión. Si la red presenta carencias de seguridad, cualquier hacker puede abrirse camino a través de esta red, identificar los dispositivos de otros usuarios, y robar su información privada.

Estos datos pueden incluir las contraseñas de acceso a nuestras redes sociales, nuestras credenciales bancarias –comenzando por los datos de la tarjeta de crédito que hayamos usado para pagar nuestro acceso al Wi-Fi del avión en primera instancia–, nuestros mensajes privados, o incluso nuestras reservas del hotel. Por eso, además del lógico perjuicio económico, este tipo de hackeos pueden poner en peligro nuestra integridad.

Quienes compran acceso a una red Wi-Fi en un avión, además, son personas que pudieron permitirse en primera instancia el boleto, y, sobre eso, decidieron gastar además para usar el Wi-Fi. Por eso, no es de extrañar que los hackers hagan todo lo posible para vulnerar este tipo de redes, sobre todo considerando que no tienen demasiadas cosas que hacer si están ‘atrapados’ durante horas en el mismo avión que nosotros.

Foto: Freepik

¿Usar el Wi-Fi o no? Depende, y siempre con prudencia

Por fortuna, hackear el Wi-Fi de un avión no es tarea sencilla, y, si un ciberatacante lograra vulnerar esta red, podría enfrentarse a cargos muy serios si alguien lo descubriera. Además de los cargos habituales por ciberdelincuencia, este hacker habría puesto en peligro la integridad del avión. Al igual que de todos los pasajeros, lo que se traduce en una sentencia bastante contundente. Por eso, sigue siendo relativamente seguro usar el Wi-Fi adoptando estas precauciones:

Verificar el nombre de la red. Debemos consultar con la tripulación cuál es el nombre de la red y el proceso a seguir para conectarse a ella. Esto nos evitará caer víctimas de un ‘hotspot’ falso abierto por un ciberatacante desde su dispositivo. Si vemos más de una red Wi-Fi con nombres similares, es más importante aún verificar cuál es la correcta. Sin olvidar de alertar a la tripulación de las redes duplicadas.

Activar una VPN para navegar. Una VPN para viajar es uno de nuestros mejores aliados para proteger nuestra información bancaria y personal. Debemos activarla siempre antes de conectarnos a cualquier red Wi-Fi pública, porque de este modo nuestra conexión se mantendrá cifrada, así que la información que intercambiemos en la red Wi-Fi no será legible por parte de los hackers.

Usar una tarjeta prepaga. La tarjeta que usemos para desbloquear la red Wi-Fi debería ser prepaga o tener unos límites de gasto muy reducidos. Esta es la tarjeta que deberíamos usar también para pagar en cafeterías, hoteles y otros lugares si viajamos al exterior. De este modo, el robo de la tarjeta no comportaría pérdidas demasiado serias, así que el riesgo de usarla para navegar online sería mucho menor.

Podemos adoptar entonces algunas medidas de ciberseguridad para conectarnos al Wi-Fi del avión durante los vuelos de larga duración. Poder navegar por nuestras redes sociales, consultar la prensa, o ver algún video en streaming, puede ayudarnos a aliviar la ansiedad, el estrés y el agotamiento del viaje. Para los vuelos de solo un par de horas, sin embargo, la opción más recomendable sigue siendo evitar el Wi-Fi a bordo.

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