En algún momento de la vida, las personas llegan al punto de cuestionarse cómo será su muerte. Esta idea puede ser aterradora, porque es una forma de enfrentarse a lo desconocido. ¿Será doloroso, pacífico, rápido o lento? Estas son muchas de las preguntas que se plantean los seres humanos al pensar en la forma en que morirán.
El miedo a la muerte es más común de lo que se cree. Un sentimiento natural, puesto que se trata de una experiencia que nadie puede narrar en primera persona. Sin embargo, es importante recordar que se trata de un evento inevitable para el que solo se necesita estar vivo.
Ante estas preguntas recurrentes, algunos científicos se dieron a la tarea de investigar cuáles son las peores formas de morir. Basaron sus análisis en la duración y el dolor físico que podrían causar estos eventos.
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Tal es el caso del doctor Paul Doherty, científico senior del Museo Exploratorium de San Francisco, y Cody Cassidy, escritora independiente, quienes estudiaron durante años las formas más dolorosas de morir.
Tras las investigaciones, Doherty y Cassidy publicaron el libro “Y luego te mueres”, en el que explican cada muerte trágica y por qué es considerada como una de las peores.
Las 3 peores formas de morir
1. Morir de hambre

Imagen de una persona pasando hambre. Foto: iStock
Esta se trata de una muerte lenta, la agonía se extiende hasta que la persona deja finalmente de respirar.
Explicaron que al dejar de comer por un largo periodo de tiempo, el cuerpo recurre a la grasa y luego a los músculos en su intento de sobrevivir. Posteriormente, el organismo se debilita, hasta que el sistema inmunológico comienza a fallar.
Los órganos vitales se van desintegrando desde adentro. Comienza a descomponerse el corazón hasta que ocurre un paro cardíaco.
2. Morir con la caída de un ascensor

Imagen de una persona en ascensor. Foto: iStock
Los especialistas explicaron que el efecto de la caída de un ascensor genera un mortal movimiento en los órganos. En algunos casos hasta podrían salirse del cuerpo y las extremidades romperse, lo que produciría un dolor insoportable para cualquier persona.
Sin embargo, si en la caída el cerebro sigue intacto, la persona podría ver y sentir cómo se salen sus entrañas y morir desangrado.
3. Morir quemado vivo

Imagen de llamas de fuego. Foto: Pixabay
El fuego es visto como algo tan malo, que hasta al infierno lo relacionan con esto. Así que morir consumido por llamas ardientes es sumamente doloroso, aunque sea muy rápido.
Los investigadores aseguraron que cuando el cuerpo entra en contacto con el fuego demora tan solo 10 segundos en consumir todo el vello corporal y la mayor parte de la piel. Pero son instantes de un dolor inexplicable.
Posteriormente, los globos oculares se salen de las cuencas de los ojos y las terminaciones nerviosas de todo el cuerpo prácticamente se derriten. La muerte sobreviene por desangramiento, asfixia o simplemente por el shock y el dolor.
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